¿Como valorar tus libros o tu biblioteca?


Ya has tomado la decisión de vender tus libros pero tienes que tomar una serie de decisiones e intentaré ayudarte a elegir de la mejor forma:

 

Deberás decidir si venderás la biblioteca completa o por partes, o libro por libro (si tienes el tiempo y los conocimientos necesrios)

 

También tienes que decidir a quién vender libros: si va a ser a particulares, instituciones, a libreros de compra venta, o por medio de casas de subastas.

 

Debes fijar los precios pensando  en quiénes quieres que compren los libros, o bien obtener diferentes ofertas para comparar y elegir entre ellas la mejor. 

 

Si quieres vender los libros a  libreros ten en cuenta que ellos necesitan obtener beneficio de su comercio, por lo cual habrá mucha diferencia entre los precios al público de los libros y los que ellos estarán dispuestos a pagar. 

 

Al comprar ellos tienen en cuenta no solamente el P.V.P. en que teóricamente se podrá vender un libro, sino también el grado de probabilidad de de la venta en un plazo de tiempo razonable. Pagarán más por los libros que ellos estimen como más probables de ser vendidos en los primeros años después de la compra.

 

Hay muchos libros que son invendibles y muchos más aún cuyo índice de rotación comercial (el plazo de tiempo en que puede esperarse que se vendan) es bajísimo. Yo tengo libros en mi almacén con más de 20 años desde que los compré, y ello a pesar de que los selecciono al comprarlos y no almaceno más que los que estimo probable su venta.

 

Para que funcionen las librerías necesitan recuperar la inversión que hacemos al comprar y obtener beneficios en un plazo de tiempo razonablemente corto y ello se consigue siempre con la venta de una pequeña parte de todos los libros que compramos. Eso si acertamos en el cálculo, porque a veces el librero se equivoca y sufre pérdidas. En el mejor de los casos ganamos para que la librería se mantenga y para vivir decentemente aunque podamos llegar a ser "millonarios" por la cantidad de libros invendidos que se van acumulando.

 

Si tus libros son muy frecuentes (por ejemplo la colección RTV, los del Círculo de Lectores, o las colecciones de kiosko); o si fueron escritos por autores que ahora son desconocidos (por mucha calidad que tengan), te pagarán poco, o simplemente no los querrán. Y olvídate de vender las enciclopedias : el primero que ya no las quiere eres tú.

 

Si son libros que no abundan o que tienen demanda por algún motivo, podrás venderlos en cifras relacionadas pero muy inferiores al P.V.P. del tiempo necesario para venderlos, recuperar su inversión y obtener el beneficio. Los libros raros, o los que  tengan gran demanda a causa de su temática, autoría, antigüedad, u otras características, tendrán un P.V.P. mucho más alto que los que sean de fácil hallazgo o  traten de  asuntos poco interesantes y además estos libros se venden mucho antes.

 

Puede permitir que los posibles compradores, ya sean libreros o particulares, compren solamente las obras que más les interesen,  pero tenga en cuenta que escogerán las más "vendibles", según lo dicho antes, y que en el momento en que la biblioteca esté "expurgada" de los libros más interesante puede despedirse de vender el resto: tendrá que darlo a bajo precio o regalarlo. No le recomendamos esta opción, salvo que desee convertirse en librero.

 

Otra posibilidad consiste en enviar los libros a una casa de subastas, aunque esto tiene algunos serios inconvenientes. Contra lo que pueda parecer a primera vista, es posible que la subasta no sea la opción más interesante si lo que desea es obtener la mayor cantidad de dinero posible por la venta de su biblioteca. Tenga en cuenta que los libreros somos los mejores clientes de las casas de subasta, porque los precios de remate suelen ser más bajos que los del mercado, de modo que, aún sumando los precios de remate a la (sigue en la otra columna)









comisión y a los impuestos, todavía nos queda margen comercial para revender con beneficio. El precio que fijan las subastas suele coincidir con el precio "al por mayor", o precio para profesionales, de modo que el precio de venta al cliente final es mucho más alto, lo que le da a vd. otras posibilidades.

 

 

El caso -que no es norma, sino excepción- de obras que puedan rematarse por encima del precio de mercado, queda más que compensado con el hecho de que -además de lo ya dicho- no todo se vende en la subasta. Por ello, si vd. envía  sus libros a subastar, recibirá el importe de lo vendido -menos comisiones e impuestos-. Pero va a recibir también los libros que no se vendieron. Las mejores y más interesantes obras se venderán a precios quizá aceptables. Pero el resto tendrá que venderlo a bajo precio. Como puede ver, el asunto es más complejo de lo que parece.

 

7 pasos recomendados para vender sus libros :

 

1.  Encargue la tasación de su biblioteca a un profesional altamente cualificado, teniendo en cuenta que si actúa como tasador no puede comprarle sus libros, al menos hasta que vd. mismo fije el precio una vez verificada la tasación que él realice.

 

2. Con la tasación en la mano, decida si quiere vender la biblioteca de una sola vez. Lo habitual será que no le convenga dividir la biblioteca para venderla, pero en ciertos casos sí que resulta interesante. Pida asesoría al respecto al librero tasador.

 

3.   Determine la cantidad que desea obtener con la venta de sus libros. La tasación le habrá informado, si está correctamente realizada, de los precios medios de venta al público, identificando y tasando singularmente las obras de más alto valor económico, y las demás a tanto alzado.

 

4.   Escoja entre las diferentes posibilidades de venta que se le ofrecen:


Vender a particulares.

Vender a libreros.

Vender a anticuarios.

Vender en casas de subasta.

Consignar para venta a Comisión.

Vender vd. mismo.

 

5.  En la tasación vd. ya tendrá los elementos de juicio necesarios para valorar las diferentes posibilidades que se le ofrecen, así como las ofertas que reciba.

 

6.  Si desea vender por medio de una Casa de Subastas pida asesoría al mismo profesional que realizó la tasación.

 

7.  Por último, tiene la opción de consignar sus libros para venta a comisión en una librería. Si escoge esta modalidad, diríjase a un profesional muy acreditado (y que se los acepte bajo esta modalidad, cosa poco frecuente). La tasación también le servirá para evaluar esta posibilidad. Cualquier acuerdo de Consignación para venta a comisión debería documentarlo con un Contrato Mercantil. 


Siguiendo estos pasos vd. ahora ya puede tomar las mejores decisiones sobre sus fondos bibliográficos.

 

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Ahora bien, si merecemos su confianza, puede encargarnos a nosotros la tasación de su biblioteca, que como hemos visto, es el primer paso, e imprescindible. Encargar una Tasación. Tanto si se trata de una sola obra como si es una biblioteca con varios miles de libros, o un archivo con documentos impresos o manuscritos, no importa dónde esté ubicado. Nos desplazamos por toda España y al extranjero, si es necesario.

 

Primero le prestaremos los servicios de tasación, peritación, valoración o/y catalogación de acuerdo con sus necesidades. Si lo desea, también la tasación incluirá asesoramiento de cara a una posible venta, reparto, donación, pleito, aseguramiento, etc. Vd. venderá al mejor postor, con conocimiento de causa, si eso es lo que desea.

 






     Mucha gente tiene libros en casa. Heredados, comprados, recibidos como donación, e incluso encontrados. Libros que no se utilizan, o libros para los cuales ya no hay sitio porque hay que desalojar el lugar o la casa donde están. O libros que parecen tener un valor económico y que, en un momento determinado, hay que convertir en dinero para suplir otras necesidades. O se han heredado y hay que dividir entre varios hermanos equitativamente, en función de su valor económico -nunca por número de volúmenes o porque parezcan más o menos bonitos-. O libros que están en casa pero a los que nadie les ha hecho ningún "caso", aunque pueden constituir un importante patrimonio, del que ninguno de los miembros de la familia sabe nada. Y por supuesto, que no se incluyen en las pólizas de seguro. O libros que son motivo de pleitos, por cuestiones comerciales, o disputas familiares, entre compañías de seguros, penal, o por otros motivos.

 

    En cualquiera de estos casos -y en otros- las personas que tienen libros se preguntan ¿cuánto pueden valer mis libros? Comienza aquí, generalmente, una larga peripecia de averiguaciones con amigos y conocidos (profesores, bibliotecarios, editores, librerías, amigos más o menos "enterados", etc). Los resultados de estas pesquisas casi siempre son decepcionantes: cada vez más confusión, puesto que las opiniones son a cuál más dispar y peregrina. El interesado termina desconfiando de todo y de todos.

 

      Normalmente los libros valiosos, comercialmente hablando, están en poder de personas o familias de nivel económico y cultural medio-alto o alto. Por ello, aunque no estén especialmente interesadas en los libros, ni se hayan preocupado  de averiguar su valor , saben apreciar la calidad de lo que tienen aunque no sepan determinar su valor de mercado. Esto ocurre así con un libro igual que con un mueble, o igual que con una casa, o con la ropa, o... Siendo como son personas cultas, y después de las primeras "escaramuzas" antes citadas, recurren a la que hoy día es fuente universal de información, Internet. Encuentran más y mejor información que la que habían obtenido previamente, pero con algunas importantes pegas:

 

Exceso de información en la mayor parte de los casos.

 

Ausencia total de información en otros.

La información que se obtiene es contradictoria, casi siempre.

 

Incluso cuando pueda aceptarse como fiable una determinada información, en realidad no es muy útil, porque las cifras que pueden llegar a deducirse son siempre los precios de venta al público a clientes finales, para obras individuales y para mercados muy concretos, tanto temporal como geográficamente hablando

 

Y otras, que sería demasiado prolijo explicar aquí.

 

Si vd. quiere saber cuánto vale su biblioteca debe tomar algunas decisiones previas, eso suponiendo que se trate solamente de libros, porque si también hay documentos manuscritos, grabados, mapas, coleccionismo de papel, etc, la cosa se complica aún más. En el caso de los libros hay que tener en cuenta  lo que sigue -que proponemos a su reflexión-. Y otras muchas consideraciones que alargarían excesivamente este  texto orientativo:

 

La primera es dónde y cómo va a obtener la información que necesita. Es decir: de qué fuente de información va a fiarse, suponiendo que la tenga a su alcance.

 

Después debe realizar vd. mismo, o bien encargar, las múltiples y complejas investigaciones bibliográficas necesarias, oferta y  demanda: estados de conservación, valor intrínseco de la obra, importancia del autor, rareza, si están o no ilustrados y quién los ilustró, encuadernaciones de época, de firma, artísticas, etc. Primeras ediciones, ediciones príncipe, ediciones de bibliófilo, facsímiles, etc. etc, etc.

 

A continuación debe obtener varias, cuantas más mejor, referencias de precios de ventas anteriores para cada obra. Las mejores fuentes son los catálogos de las librerías anticuarias más acreditadas -aunque aquí otra dificultad es saber cuáles son éstas, pero además discriminar y ponderar los precios de cada una, porque las políticas comerciales y de precios varían mucho de unas a otras, para las mismas obras-.

 

Además hay otras dificultades, como, por ejemplo, que las referencias de precios disponibles en repertorios, catálogos, etc, casi siempre tienen cuatro o cinco años (muchas tienen decenios, o siglos); o también la diferencia entre mercados: un precio - para una obra determinada- de un librero norteamericano, por ejemplo, puede que no tenga nada que ver con el precio de la misma obra en el catálogo de un español.

 

También puede obtener resultados de subastas -poco representativos, porque en demasiadas ocasiones los precios están subvalorados:  prueba de ello es el hecho de que somos los libreros los que más libros compramos en subastas-. Es verdad que a veces una determinada obra alcanza cotizaciones por encima de su precio de mercado corriente (el novelístico "pique" entre compradores) pero esto es la excepción.

 

Y lo más difícil. Ya ha recopilado toda la información y ahora debe ponderar las contradicciones entre distintas referencias, en base a los criterios comerciales que vd. haya podido formarse, pero ahora debe tomar en cuenta para la valoración las características específicas de sus ejemplares concretos (por ejemplo  estados de conservación, encuadernaciones y otros aspectos sobre los que no hay ni puede haber referencias, por lo  que obligatoriamente han de ser valorados desde la experiencia y los conocimientos de los que vd. carece). Y esto para cada una de las obras.

 

A continuación debe decidir si quiere donar, repartir entre varios, pleitear, asegurar, valorar a efectos patrimoniales, etc, etc

 

Otra opción consiste en  vender la biblioteca o una parte de los libros, pero en este caso también debe decidir algunas cosas: si venderá la biblioteca completa y de una sola vez, o si prefiere vender por secciones, o si lo hará libro a libro (si tiene suficiente tiempo y ganas). En cada uno de estos casos debe ponderar de nuevo los precios -sin referencias que valgan-

 

También tiene que decidir a quién quiere vender sus libros, o donarlos,  de modo que pueda deducirse de sus impuestos lo que corresponda-: si va a ser a particulares, a instituciones, o a profesionales libreros: De nuevo hay que decidir cuál es el precio apropiado.

 

Otra opción posible es enviar los libros a una casa de subastas, aunque ya hemos apuntado algunos de los inconvenientes que tiene esta opción. Contra lo que pueda parecer a primera vista, la subasta no es la opción más interesante para vd. si lo que desea es obtener la mayor cantidad de dinero posible en la venta de su biblioteca.

 

Tenga en cuenta que el incentivo que tenemos los profesionales o particulares que compramos en subastas es, precisamente, que los precios de salida son  más bajos que los del mercado, de modo que, aún sumando los precios de remate a la comisión y a los impuestos, todavía nos queda margen comercial para revender con beneficio.

 

El caso -que no es norma, sino excepción- de obras que puedan rematarse a precios por encima del mercado, queda compensado en negativo con el hecho de que no todo se vende en una subasta. De este modo, al finalizar la subasta, vd. recibirá el importe de lo vendido -menos comisiones e impuestos, acuérdese-. Pero va a recibir también los libros que no se vendieron. Las mejores y más interesantes obras se venderán, si hay fortuna, a precios quizá aceptables. Pero el resto habrá que venderlo a bajo precio.

 

Como ha podido ver en esta pequeña "guía de problemas", el asunto es más complejo de lo que parece. Nosotros nos sentiremos complacidos si la información que le facilitamos le resulta útil, sirve para evitarle pasos en falso y le ayuda a obtener las mejores cifras por sus libros.

 

Aunque suponemos que, una vez meditada detenidamente la información que le ofrecemos, ya habrá llegado a una conclusión: necesita contratar los servicios de un profesional en quien pueda confiar para tasar sus libros, a precios que sean asumibles.

 

Si vd. cree que merecemos su confianza, puede encargarnos la tasación de su biblioteca. Ver Encargar una Tasación. Tanto si se trata de una obra, como si es una biblioteca con varios miles de libros. Tanto si son libros como si es un archivo documental, no importa dónde esté ubicado. Nos desplazamos por toda España y al extranjero. Puede ver en esta web quién somos y dónde estamos; cuáles son nuestras acreditaciones; cómo hacemos la tasación; cuáles son nuestras tarifas.

 

Primero le prestaremos nuestros servicios de tasación, peritación, valoración o/y catalogación, de acuerdo con sus necesidades. A continuación, si lo desea, le asesoraremos de cara a una posible venta, reparto, donación, pleito, aseguramiento, etc. Y también nos encargaremos -si así nos lo encarga- de vender su biblioteca obteniendo los mejores precios por ella.

 

Podemos comprar en firme sus libros, si llegamos a un acuerdo una vez que vd. compare nuestra oferta con las de otros -sobre la base de la tasación previa que vd. tendrá en la mano-, pero también es posible que aceptemos sus libros en Consignación para Venta a Comisión bajo contrato mercantil, en cuyo caso incluiremos sus libros en nuestros catálogos y los venderemos a comisión, con lo que vd. obtendrá mucho más que enviándolos a una subasta.