Los libros antiguos, las bibliotecas privadas y los archivos documentales
forman parte del patrimonio cultural de muchas familias, instituciones y profesionales. Sin embargo, con frecuencia estos fondos permanecen durante años sin una valoración adecuada que permita
conocer su valor real y protegerlos correctamente.
Las compañías de seguros suelen exigir una estimación razonada del valor de los bienes asegurados cuando se trata de bibliotecas, colecciones
bibliográficas o archivos documentales. En estos casos resulta necesario realizar una tasación profesional que permita establecer un valor
asegurado coherente con el mercado y con las características del fondo.
La tasación de libros y documentos con fines de seguro cumple dos funciones principales: por un lado permite asegurar correctamente una biblioteca o archivo antes de que ocurra cualquier
siniestro; por otro, sirve como referencia objetiva para la valoración de daños en caso de incendio, inundación, robo u otras incidencias.
Los libros y documentos que valoramos suelen comercializarse posteriormente en el mercado anticuario, cuyos precios constituyen la base de las tasaciones, como puede verse en el
catálogo de nuestra librería.
Muchas bibliotecas familiares o institucionales
contienen materiales cuyo valor no es evidente a primera vista. Pueden existir libros antiguos, primeras ediciones, colecciones especializadas o documentos manuscritos cuyo interés histórico o
económico supera ampliamente el valor que se les atribuye habitualmente.
Cuando una biblioteca se asegura sin una valoración especializada pueden producirse dos situaciones problemáticas. En algunos casos el valor asegurado es demasiado bajo y la indemnización resulta
insuficiente en caso de siniestro. En otros, el valor declarado no se corresponde con la realidad del mercado, lo que puede generar dificultades en el momento de la reclamación.
Una tasación profesional permite establecer un valor razonable del fondo bibliográfico o documental, basado
en criterios técnicos y en referencias del mercado del libro antiguo y del coleccionismo documental.
La tasación previa es especialmente recomendable cuando se trata de bibliotecas o archivos de cierta entidad, ya que permite documentar el contenido del fondo y fijar su valor antes de que ocurra
cualquier incidencia.
Entre los riesgos más habituales que afectan a bibliotecas y archivos se encuentran:
Disponer de una valoración previa facilita enormemente la gestión del siniestro y permite determinar con mayor precisión el alcance de los daños.
Cuando una biblioteca o archivo ha sufrido un siniestro, la valoración de los daños requiere un análisis especializado. No todos los libros afectados tienen el mismo valor ni reaccionan de la
misma manera ante el fuego, el agua o las condiciones ambientales posteriores al siniestro.
En estos casos la tasación puede incluir:
-
estimación del valor de los ejemplares dañados o destruidos
-
evaluación de la pérdida económica del fondo
-
identificación de piezas especialmente valiosas
-
elaboración de informes periciales para procedimientos judiciales o reclamaciones de seguro.
Este tipo de informes se basan en criterios técnicos de valoración y en referencias del mercado del libro antiguo y del coleccionismo documental.
Las bibliotecas y archivos de instituciones públicas, fundaciones, universidades o centros de investigación
también pueden requerir valoraciones para efectos de seguro.
En estos casos la tasación tiene en cuenta no sólo el valor de los libros o documentos individuales, sino también el interés del conjunto como unidad documental. Determinadas bibliotecas
especializadas o archivos personales pueden
tener un valor significativo tanto desde el punto de vista cultural como económico.
La valoración profesional permite establecer un valor asegurado coherente con las características del fondo y facilita la gestión de posibles incidencias.
En situaciones de siniestro grave o desacuerdo sobre la indemnización, puede ser necesario elaborar un informe pericial independiente que determine el valor de los libros o documentos afectados.
Estos informes pueden utilizarse en:
-
reclamaciones ante compañías de seguros
-
procedimientos judiciales
-
procesos de mediación o arbitraje.
La valoración se realiza siguiendo criterios técnicos de tasación bibliográfica y documental.
Las compañías de seguros se enfrentan con frecuencia a situaciones en las que es necesario valorar bibliotecas privadas, archivos personales o colecciones documentales.
En estos casos resulta útil contar con un especialista independiente que pueda realizar:
-
tasaciones previas para la contratación de pólizas
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valoraciones tras siniestros que afecten a bibliotecas o archivos
-
informes técnicos en casos de incendio, inundación o robo
-
asesoramiento en la valoración de fondos bibliográficos y documentales.
Como perito tasador especializado en libros antiguos, bibliotecas y archivos, realizo informes de valoración destinados tanto a particulares como a instituciones y compañías de seguros.
Si desea asegurar una biblioteca, un archivo personal o una colección de documentos, o si necesita una valoración tras un siniestro, puede solicitar una tasación profesional adaptada a las características del fondo.
Cada biblioteca o archivo presenta características distintas. Por esta razón el trabajo de valoración se ajusta siempre al tipo de materiales, al volumen del fondo
y a la finalidad del informe.
La tasación permite conocer el valor real del fondo bibliográfico o documental y constituye una herramienta fundamental para su correcta protección.